Feb 24 2009

LA POESÍA BÍBLICA

Published by cienciasbiblicas at 5:44 AM under Ciencias Bíblicas and tagged: ,

Armando J. Levoratti
Basado en el Libro "Descubre la Biblia"

 

 

Desde el punto de vista literario, la Biblia presenta una notable variedad de lenguajes o géneros literarios. Hay textos narrativos, códigos legislativos, dichos sapienciales, parábolas, profecías, cartas y escritos apocalípticos. Muchos de esos textos están escritos en prosa, pero otros-bastante numerosos-son textos poéticos.

 

 

A veces se trata de un himno intercalado en una narración, como los cánticos de Moisés (Ex 15.1-21), Débora (Jue 5.1-31), Ana (1 S 2.1-10), David (2 S 1.17-27) y Jonás (Jon 2.2-10). Otras veces el lenguaje poético comprende todo un libro (como en el Cantar de los Cantares) o la mayor parte de él (como en el libro de Job). También los profetas fueron grandes poetas, y lo mismo hay que decir de los salmistas, que no encontraron medio más adecuado para dialogar con Dios que el lenguaje de la poesía.

En el Nuevo Testamento no hay tantos poemas como en el Antiguo, pero de ningún modo están ausentes. De ello dan testimonio el cántico de María (Lc 1.46-55), el de Zacarías (Lc 1.67-79), el del anciano Simeón (Lc 2.28-32) y los himnos cristológicos que aparecen aquí y allí en las cartas paulinas (Flp 2.6-11; Col 1.15-20; Ef 1.3-14). También hay palabras de Jesús que tienen un ritmo muy particular y por último, cabe mencionar los himnos y doxologías del Apocalipsis, que nos traen un eco de los cánticos litúrgicos de la iglesia primitiva (cf., por ejemplo, Ap 5.9-10; 11.17-18; 12.10-12; 15.3-4).

Dada la abundancia de textos poéticos que contiene la Biblia, es muy difícil comprender a fondo su mensaje sin una cierta sensibilidad para apreciar el lenguaje de la poesía.

 

Biblia y poesía

Un poema es un conjunto estructurado de frases que son, a su vez, portadoras de significados. Los poetas se permiten construcciones gramaticales muchas veces audaces; alteran el orden de las palabras, las unen de forma inesperada o sorprendente, y utilizan figuras literarias que resultarían extrañas o chocantes en el habla de todos los días.

Hay que notar, sin embargo, que la poesía en la Biblia no es un fin sino un medio. Los poetas de la Biblia no cultivaron el arte por el arte. Es verdad que los profetas se expresaron poéticamente y que los salmistas oraban poéticamente. Pero el lenguaje poético cumple aquí una función instrumental. Lo esencial es el mensaje que el profeta anuncia y la plegaria que el salmista dirige al Señor.

 

El discurso poético en la poesía española

Conviene identificar los elementos formales más característicos de la poesía española.

  1. Los márgenes: Al fijar los ojos en el texto escrito de un poema, lo primero que salta a la vista son los amplios márgenes que se extienden a derecha e izquierda. Esto permite distinguir a simple vista un texto poético de un discurso en prosa. Los escritos en prosa tienen márgenes estrechos; los espacios en blanco son más bien reducidos, y la escritura ocupa prácticamente toda la página. Los textos poéticos, en cambio, están distribuidos en versos.
  2. Los versos: Son unidades métricas y rítmicas que se organizan en series. Cuando esas unidades son todas iguales (es decir, cuando tienen el mismo número de sílabas), la versificación se llama regular; cuando no son iguales, la versificación es irregular, fluctuante o libre.
  3. El metro: Algunos poetas se imponen una restricción particular. En lugar de expresarse como lo hacemos en la conversación ordinaria, escriben su poema -por ejemplo- en versos octosílabos, y si uno de los versos tuviera una sílaba de más o de menos, el hecho sería percibido de inmediato como un error o como una violación de la regla.
  4. La rima: Rima es la igualdad o semejanza de sonidos en que acaban dos o más versos a partir de la última vocal acentuada, de manera que corazón rima con ilusión y abejas con viejas.Aunque es uno de los rasgos más constantes en la poesía castellana tradicional, la rima no pertenece esencialmente al lenguaje poético. Era desconocida en la poesía antigua (hebrea, griega y latina), y los poetas contemporáneos prescinden con frecuencia de ella, empleando, en cambio, el llamado verso libre o suelto.
  5. El ritmo: El lenguaje puede producir un efecto rítmico porque está compuesto de sílabas marcadas y no marcadas. En algunas lenguas (como en el griego y el latín clásicos), lo que contaba era la duración de las sílabas, es decir, la distinción de sílabas breves y largas. En la poética castellana, en cambio, la organización rítmica del verso se basa en la diferenciación de sílabas acentuadas y no acentuadas. Marcadas son las sílabas sobre las que recae el acento; no marcadas, las que carecen de él. El ritmo acentual resulta de la contraposición entre las sílabas tónicas y las sílabas átonas.Estas posibilidades «musicales» del verso están ligadas a la «prosodia» de la lengua, es decir, a los rasgos fónicos y a la sonoridad propia de cada idioma. Pero los rasgos prosódicos son difícilmente transferibles de una lengua a otra, porque cada idioma tiene su propia musicalidad. De ahí que el intento de traducir textos poéticos choque muchas veces con dificultades casi insuperables. El contenido de un poema puede pasar de una lengua a otra; en cambio, es casi imposible trasvasar con la misma eficacia todos los rasgos formales constitutivos del lenguaje poético.
  6. Poesía y versificación: La poesía supone, además del verso y de otros artificios formales, cualidades como la armonía y musicalidad del lenguaje, el vuelo imaginativo y una emotividad más o menos intensa. En un auténtico poema hay además otros elementos que contribuyen a producir el efecto poético; son las metáforas, las imágenes y el acierto en la elección y disposición de las palabras, sin olvidar el contenido del poema. Solamente la armónica combinación de todos estos elementos puede dar como resultado una genuina realización estética.

 

La poética hebrea

Con estos presupuestos, podemos preguntarnos ahora cuáles son los elementos característicos de la poética hebrea.

  1. La rima: No es un rasgo distintivo de la poesía bíblica pero se presenta en unos pocos casos
  2. El ritmo: Aunque no conocemos en todos sus detalles la pronunciación del hebreo antiguo, puede establecerse con suficiente certeza que la poética hebrea era acentual, es decir, este lenguaje poético atribuye gran importancia al ritmo que resulta de la acentuación de las sílabas. Como factor constitutivo se fija el acento tónico, que se distribuye entre las pausas y los cortes.
  3. El paralelismo de los miembros (parallelismus membrorum): Según la mayor parte de los que se han ocupado de la poética hebrea, este es su rasgo distintivo más notable. En virtud de esta forma de paralelismo, la expresión poética más elemental está constituida por dos frases paralelas (aunque a veces también pueden ser tres), que se corresponden mutuamente por su forma y su contenido y se equilibran como los platillos de una balanza.Al conjunto formado por las dos mitades paralelas se lo suele llamar estico (del griego stijos, que significa “línea”) y también, más precisamente, monostiquio. Cada mitad es un hemistiquio, de manera que la unidad poética elemental puede ser representada con el gráfico siguiente:

                                                     Monostiquio
                                        _____________________
                                      /                                           \
                      hemistiquio A                           hemistiquio B

 

En general, se suelen distinguir tres formas de paralelismo: el sinónimo, el antitético y el sintético.

  • El paralelismo sinónimo consiste en expresar dos veces la misma idea con palabras distintas, como en el Salmo 15.1:

«Señor, ¿quién puede residir en tu santuario?,
¿quién puede habitar en tu santo monte?»

  • El paralelismo antitético se establece por la oposición o el contraste de dos ideas o de dos imágenes poéticas; por ejemplo, el Salmo 37.22:

«Los que el Señor bendice heredarán la tierra,
pero los que él maldice serán destruidos».

  • El llamado paralelismo sintético abarca una extensa gama de relaciones entre el primer hemistiquio y el segundo. El segundo miembro no repite, aunque sea modulándolo, lo expresado en el primero, ni tampoco dice lo contrario. Lo característico es que continúa la idea enunciada, las más de las veces con una gradación que da lugar a una idea nueva. Así el segundo miembro completa, explica o termina de expresar el pensamiento enunciado en el primero, avanzando en la misma dirección. Obviamente, esta prolongación puede hacerse en varias direcciones posibles. Por ejemplo:

«Oh Dios, tú eres santo en tus acciones;
¿qué dios hay tan grande como tú?»
(Sal 77.13)




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