Dic 06 2008
El nombre del producto
Uno de los encargos recibidos como parte del equipo de apoyo a programas y mercadeo de las SBU fue el desarrollar una investigación de mercados internacional para seleccionar el nombre para una nueva versión de la Biblia. Lo primero fue definir las características que debería tener el nombre:
1. Descriptivo: El nombre por si mismo debe reflejar el contenido de la traducción y sus características.
2. Familiar: El nombre debe ser fácil de recordar, visible, esto es que sea abundante en el lenguaje verbal común, para facilitar su aceptación.
3. Agradable: El nombre debe ser atractivo, de buen gusto, que no implique doble sentido o términos vulgares.
4. Original: El nombre de la traducción debe ser nuevo (Que no exista ni se parezca a otra traducción con el mismo nombre).
5. Claro y simple: Que se escriba como se pronuncia.
Se realizaron 15 focus groups y 581 encuestas en Argentina, México, Perú, Venezuela, Colombia, Guatemala y Costa Rica. Finalmente los nombres con mayor aceptación fueron “La Biblia para todos” y “La Biblia en Lenguaje Actual”, lo demás es historia.
El nombre individualiza el producto ante el consumidor, marca la diferencia entre lo conocido y lo desconocido, es la primera de las actividades del esfuerzo de publicidad.
El nombre es la base para captar la recordación de los productos el cual unido a la calidad garantizan la lealtad.Tenemos ejemplos de nombres que se hicieron famosos y que la gente ha tomado su dominación como productos genéricos: Thermos, Chiclets, Frigidaire, Gillete, etc.
En nuestro medio existen también marcas extraordinarias con una imagen superior y muy definida, con una fácil relación con el producto y que permanecen a través del tiempo: “Nike” Zapatillas elegantes, “Toyota” Automóviles resistentes, “Sony” Equipos de sonido y televisores, “Coca Cola” Gaseosas, “Versache” Ropa exclusiva, “Casio” Relojes, etc.
De ahí la importancia de posicionar el nombre de la empresa a la cual uno representa a fin de generar una buena imagen y garantizar la distribución de sus productos.
Quince años atrás decidimos posicionar a la Sociedad Bíblica Peruana como “Casa de la Biblia” pues era un nombre más descriptivo, agradable y fácil de recordar. Desde ese entonces toda publicidad, dominio Web y denominación de nuestros distribuidores se identificaba con ese nombre. Actualmente tenemos más de 45 distribuidores “Casa de la Biblia” y una imagen en el mercado secular y cristiano
Lic. Pablo Gutierrez Perea